La piel y el sistema linfático son fundamentales para nuestra salud y bienestar, y pueden verse afectados por cicatrices, edemas, celulitis, flacidez o secuelas postquirúrgicas. La fisioterapia dermatofuncional se enfoca en la prevención y tratamiento de estas alteraciones, utilizando técnicas especializadas para mejorar la apariencia, funcionalidad y salud de los tejidos.
Si presentas fibrosis postoperatoria, linfedema, adherencias cicatriciales, celulitis o flacidez, nuestros fisioterapeutas pueden ayudarte a recuperar la elasticidad, el tono y el equilibrio funcional de tu piel.
Recupera la confianza en tu imagen y el bienestar de tu piel con un tratamiento integral y adaptado a ti. En Equilibrio, estamos aquí para acompañarte en cada etapa del proceso.
En Equilibrio, sabemos que cada persona y cada piel son únicas, por eso diseñamos un tratamiento totalmente personalizado según tus necesidades. Nuestras sesiones de fisioterapia dermatofuncional se enfocan en la prevención, recuperación y mejora de la salud de los tejidos cutáneos y subcutáneos, esenciales para la estética, la movilidad y el bienestar general. Trabajamos en un ambiente profesional y de confianza, cuidando cada detalle para que te sientas cómodo y seguro en cada consulta.
Si has pasado por una cirugía, presentas cicatrices, edemas, celulitis, flacidez u otra alteración que afecte tu piel o tu imagen corporal, en Equilibrio te ayudamos con un tratamiento eficaz, integral y adaptado a ti. ¡Reserva tu cita y da el primer paso hacia el cuidado y la salud de tu piel!
A diferencia de los tratamientos estéticos convencionales, la fisioterapia dermatofuncional tiene una base clínica y terapéutica, respaldada por evidencia científica. Está orientada a restaurar la funcionalidad del tejido y no solo a mejorar el aspecto externo. Además, es realizada por fisioterapeutas titulados, lo que garantiza un abordaje más seguro y personalizado.
Sí. Es uno de sus usos más frecuentes. La fisioterapia dermatofuncional ayuda a reducir inflamación, prevenir fibrosis, drenar líquidos retenidos y acelerar la recuperación postoperatoria. Es especialmente efectiva tras liposucción, abdominoplastia, mamoplastia y lifting facial, entre otros.
Los resultados varían según el tipo de piel, la afección y la constancia del paciente, pero en general se pueden notar:
Piel más firme y tonificada
Reducción visible de celulitis o flacidez
Menos volumen en zonas con retención de líquidos o grasa localizada
Cicatrices más suaves y menos visibles
La mayoría de los pacientes perciben mejoras progresivas desde las primeras sesiones.
Los tratamientos son seguros, pero en algunos casos pueden presentarse efectos leves y temporales como enrojecimiento, sensación de calor, leve inflamación o sensibilidad en la zona tratada. Estos síntomas suelen desaparecer en pocas horas. Un fisioterapeuta evaluará tu caso antes de comenzar para minimizar cualquier riesgo.
Es recomendable:
Mantener una buena hidratación
Evitar la exposición directa al sol en la zona tratada
Seguir las recomendaciones específicas del fisioterapeuta (uso de cremas, prendas de compresión, etc.)
Realizar ejercicio moderado y cuidar la alimentación para potenciar los efectos
Estos cuidados contribuyen a prolongar y optimizar los resultados del tratamiento.
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