Con la llegada del otoño, muchas personas sufren dolor de pies por calzado inadecuado al pasar de sandalias a zapatos cerrados. Nuestros pies, acostumbrados a mayor libertad, deben readaptarse a nuevas formas y materiales. Este cambio no es inocente: altera la biomecánica de la pisada y puede desencadenar molestias que, sin una correcta adaptación, terminan afectando a rodillas, caderas o espalda.
En Equilibrio Salud Integrativa observamos con frecuencia cómo pequeños cambios en el tipo de calzado provocan sobrecargas o dolores que podrían evitarse con una buena elección. Es el momento ideal para revisar tus hábitos y priorizar la salud de tus pies frente a la moda.
Cómo prevenir molestias por el calzado nuevo en el cambio de estación
A la hora de elegir un calzado para la nueva temporada, busca equilibrio entre comodidad, sujeción y movilidad. El zapato ideal debe adaptarse a la forma natural del pie, sin comprimir los dedos ni modificar su alineación. Una horma anatómica, un talón firme pero no rígido y una suela flexible que permita el movimiento natural son claves para mantener una pisada saludable.
El problema surge cuando la estética manda sobre la función. Punteras estrechas, tacones altos o materiales sintéticos sin transpiración pueden provocar juanetes, metatarsalgias o fascitis plantar. El calzado barefoot se presenta como una alternativa natural, pero requiere precaución: no todos los pies están preparados para caminar o correr con mínima amortiguación. Según el Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana (ICOPCV), su uso debe introducirse progresivamente y está contraindicado en personas con diabetes o alteraciones vasculares.

Otros estudios señalan además que pasar de tacones o calzado elevado a barefoot sin adaptación puede causar sobrecargas en gemelos y tendón de Aquiles. La clave está en la transición: ni abusar del minimalismo ni mantener calzados que alteren la postura.
¿Debemos hacernos un estudio de la pisada o usar plantillas?
La respuesta es sí, especialmente cuando notas molestias al cambiar de tipo de calzado o actividad. Un estudio de la pisada permite analizar tu forma de caminar y distribuir las cargas, detectando desequilibrios que pueden corregirse antes de que aparezcan lesiones.
Las plantillas personalizadas son una herramienta eficaz cuando hay alteraciones biomecánicas, pero deben ser prescritas por un profesional tras un estudio adecuado. Elegir plantillas sin diagnóstico puede provocar el efecto contrario: limitar el movimiento natural del pie y generar compensaciones articulares.
Por ello, en Equilibrio Salud Integrativa combinamos la podología y la fisioterapia para abordar estas alteraciones de forma global, tratando no solo el pie, sino también su relación con el resto del cuerpo.
Consecuencias del calzado inadecuado
Un mal calzado puede provocar dolor de pies por calzado estrecho, con punteras duras o falta de amortiguación y desarrollar patologías tan comunes como juanetes, espolón calcáneo, fascitis plantar o tendinopatías del tendón de Aquiles. Además, puede alterar la alineación corporal y favorecer dolor lumbar o desequilibrios posturales.
“La prevención a través de un calzado adecuado es una de las medidas más sencillas y efectivas para mantener la salud general.”
Un pie desequilibrado puede alterar toda la cadena articular, desde las rodillas hasta la columna. Por eso, la prevención a través del calzado adecuado es una de las medidas más sencillas y efectivas para mantener la salud general.
Recomendaciones finales para cuidar tus pies este otoño
Durante el cambio de estación, alterna los zapatos cerrados con calzado más flexible hasta que tus pies se adapten. Evita botas demasiado rígidas los primeros días y revisa posibles rozaduras o durezas nuevas. Aprovecha también para revisar tus plantillas o renovar el calzado desgastado: las deformaciones internas cambian tu forma de caminar sin que lo percibas.
Y, sobre todo, recuerda que un calzado cómodo no solo protege tus pies: mejora tu postura, tu equilibrio y tu bienestar general. Si notas dolor de pies por calzado, rigidez o cansancio al caminar, pide cita con nuestros especialistas en podología y fisioterapia integrativa. Te ayudaremos a encontrar el equilibrio perfecto entre salud, comodidad y estilo.

